La Quinta Avenida de Manhattan está universalmente reconocida como una de las avenidas comerciales más prestigiosas, competitivas y transitadas del mundo. Con miles de peatones pasando a diario, el escaparate necesitaba un medio dinámico y transformador para captar la atención y dar la bienvenida a los visitantes. Sin embargo, en una metrópolis ya saturada de agresivas vallas publicitarias digitales, el objetivo principal era captar la atención con elegancia y armonía arquitectónica.
Para hacer realidad esta visión, la consultora de marca Miguel Sal & Co se dirigió a Street Co’ para explorar innovaciones de visualización de vanguardia. Inspirado por una emblemática instalación LED transparente de 250 m² diseñada por Street Co’ para Primark en la Gran Vía de Madrid, el equipo quiso aplicar una filosofía arquitectónica similar a la tienda insignia de Nueva York: transformar 200 m² de cristal de escaparate tradicional en un lienzo digital activo que funciona 24/7.
Las restricciones técnicas eran estrictas:
- Impacto visual: Emitir contenidos continuos e inspiradores para atraer al público neoyorquino las 24 horas del día.
- Transparencia estructural: Mantener un alto índice de permeabilidad para que la luz natural inunde el interior de la tienda durante el día.
Valor estratégico para el negocio: Convertir una enorme fachada de vidrio en una pantalla LED transparente ofrece una doble recompensa. Visualmente, crea un hito inolvidable. Económicamente, introduce una red de retail media premium que permite al minorista monetizar el espacio exhibiendo productos de proveedores o editoriales en la Quinta Avenida a cambio de una tarifa premium adicional.